Ante el vacío que dejará Bolt en el atletismo mundial con su retirada se busca urgentemente un sucesor. Y Usain ya ha designado uno: Wayde Van Niekerk. “Estoy seguro que va a dar la cara y está demostrando que quiere coger mi relevo”, dice El Relámpago sobre el sudafricano, que se encuentra en el desafío que hiciera mítico a Michael Johnson en los Juegos de Atlanta 96, el de ganar 400 y 200. Hoy tiene la primera gran final, la de 400.

Van Niekerk llegará con tres carreras encima, serie y semifinal de 400 y la eliminatoria ayer de 200, en la que se paseó con 20.16 y terminó animando al británico Danny Talbot. Sobrado y una forma de ganarse al público inglés, que va entregándose poco a poco a los encantos The Dreamer (el soñador), que ama y odia los 400 metros. “Prefiero los 200, los 400 es la distancia en la que más sufro, es muy dolorosa y el ácido láctico se atraganta, pero intento afrontarla de manera positiva, porque también los 400 me lo han dado todo”, cuenta Van Niekerk, que asombró al planeta con su récord mundial en Río de 43.03 por la calle 8. Se lo quitó a Michael Johnson, a quien también le ha robado en 2017 el de 300 (30.81).

Como buen aspirante a superhéroe, Van Niekerk tiene una némesis que se llama Isaac Makwala, de Botswana y 30 años, y que se apoda a si mismo Badman (hombre malo). “Me lo puse yo mismo, porque me gusta ser malo en la pista”, decía Makwala, con 43.84 y que iba a hacer el doblete de Van Niekerk, pero que ayer no salió en las series de 200 por una supuesta “intoxicación alimenticia”. Será duda para la final de hoy. Si no está Badman, el camino será más sencillo para Van Niekerk, que tendría como enemigo al americano Kerley, otra estrella universitaria de EE UU como Coleman.

Van Niekerk ha pasado mucho tiempo en Jamaica entrenándose con Bolt (“aprendí mucho con él, es inspirador”, dice) y también con Blake, que ayer estuvo como él en las series de 200: “Es mi amigo y le deseo lo mejor, pero lo que está haciendo es muy duro. Los 400 no son ninguna broma”, señalaba Blake. Pero Van Niekerk es el elegido por Usain, como reza una famosa teleserie norteamericana: es el Sucesor Designado.